En todas las culturas antiguas, el tratamiento que se les daba a los muertos era tan importante como la propia vida. No solo tenía un carácter simbólico, también los difuntos podrían ocasionar un problema de salud por lo que debían ser rápidamente tratados. El pensamiento sobre la muerte decía que para que una persona pudiera viajar al Más Allá su cuerpo tenía que ser correctamente conservado. Fueron los egipcios los que crearon el embalsamamiento. Según tus posibilidades económica o de prestigio podías optar a un método o a otro.
Momia de Ramsés II, dinastía XIX. Procedente del Valle de los Reyes.
Aquellos que hubieran llevado una vida de prestigio (como los escribas) y tuvieran recursos para permitírselos optaban por el embalsamamiento "deluxe". Era el más complejo de todos. En primer lugar los órganos internos se extraían; el cerebro a través de la nariz gracias a un hierro curvado y el hueco era rellenado con todo tipo de hierbas, los órganos se retiraban cuidadosamente siendo depositados en los conocidos como vasos canope (nombre dado por Canopo, timonel de Menelao, sepultado en Egipto), los intestinos y el vientre eran extraídos también y todo el hueco se rellenaba de sustancias aromáticas y estupefacientes, por último se cosía la brecha empleada por la extracción. Tras esto el cuerpo era macerado durante 70 días en nitro (nitrato potásico), cumplido este tiempo. se lavaba y era vendado con lino untado de goma arábiga.
